Cada formación alterna exposiciones breves, ejercicios y simulaciones. Los grupos son pequeños para que todos practiquen, siempre con sus casos reales.
Gestión y liderazgo
Dirigir un equipo, acompañarlo en un cambio, celebrar reuniones que deciden.
Ser mánager por primera vez
De compañero a mánager sin perder pie: asumir el rol, delegar, dar feedback.
Acompañar el cambio
Una reorganización, una nueva herramienta, una mudanza: lograr la adhesión en lugar de imponer.
Dirigir reuniones eficaces
Menos reuniones, más cortas, que terminan con una decisión.
Herramientas digitales
Las herramientas de todos los días, mejor dominadas: hoja de cálculo, trabajo colaborativo, seguridad.
Hoja de cálculo: análisis y cuadros de mando
Tablas dinámicas, fórmulas útiles y gráficos legibles, con sus propios datos.
Trabajar con herramientas colaborativas
Mensajería, documentos compartidos, videollamadas: un equipo que se aclara con sus herramientas.
Buenos hábitos de ciberseguridad
Phishing, contraseñas, dispositivos: lo que cada uno puede hacer desde mañana.
Eficacia profesional
Su tiempo, su palabra, sus ideas: las competencias que sirven en todos los oficios.
Gestionar el tiempo y las prioridades
Distinguir lo urgente de lo importante y terminar el día con la sensación de haber avanzado.
Hablar en público
Estructurar un mensaje, gestionar los nervios, captar a una sala o una pantalla.
Creatividad y resolución de problemas
Salir de las ideas hechas y encontrar, en equipo, soluciones que funcionen.
Cómo funciona una formación
1. La necesidad
Una conversación para entender sus retos y el nivel del grupo.
2. El programa
Un programa ajustado, con ejemplos de su día a día.
3. La formación
En aula o a distancia, siempre en grupo reducido.
4. La evaluación
Lo adquirido, medido antes y después.
5. El seguimiento
Un seguimiento al mes para consolidar lo aprendido.
¿Un equipo que formar?
Hablemos de sus necesidades: una primera conversación de treinta minutos, sin compromiso.